Hace tiempo que no me sentaba a escribir sobre deliO: sobre su filosofía y sobre el lugar desde el que nació. Este proyecto me llena el corazón de satisfacción, entrega y amor por lo que hago. Y desde hace un año tiene una intención clara: llevar a tu vida lo que yo llamo comida consciente.
Pero, ¿qué es eso de la cocina consciente? Te lo cuento desde mi propia historia.
Comer no siempre es alimentarse
Cuando empecé a tomar conciencia de cómo me alimentaba, y de cómo había sido mi relación con la comida durante toda mi vida, empecé a cuestionarme muchas cosas. Solemos pensar que, solo por comer, ya nos estamos alimentando de forma consciente. Muchas veces no es así. En mí identifiqué dos motivos, y quizá también sean los tuyos.
Vamos con prisas y nos dejamos para el final. No siempre tenemos tiempo ni recursos para cocinar. En medio del día a día, lo primero que sacrificamos es lo más importante: nuestra salud y nuestro bienestar. Sin embargo, este cuerpo es la máquina que nos permite funcionar cada día y cumplir nuestros objetivos. Darle tiempo, espacio y, sobre todo, nutrición es también la base de nuestro éxito personal y profesional.
Elegimos lo que el mercado nos pone delante. Para mí es clave cómo elegimos los alimentos: qué compramos (priorizando frutas y verduras) y dónde lo compramos. Este punto me ha generado muchas contradicciones, porque el sistema en el que vivimos nos empuja a adaptarnos a lo que ofrece el mercado, aunque no sea de calidad.
Mi camino hacia la comida consciente
Hace años me diagnosticaron síndrome de ovario poliquístico. Al no encontrar una solución real, empecé a investigar por mi cuenta para entender mejor mi cuerpo y darle bienestar.
Entendí que los alimentos son una forma natural de ayudar a mi cuerpo a sentirse mejor y de acompañar mis síntomas. Aprendí a elegir conscientemente lo que consumo y dónde lo compro, a suplementarme, a tener mejores hábitos, a hacer ejercicio y a descansar mejor. Y comprobé cómo cada elección consciente me daba más vitalidad, energía y salud.
La mesa como herencia
Al mismo tiempo, este camino me reconectó con mi historia familiar. Con lo importantes que eran los alimentos en casa, con la comida fresca y, sobre todo, con las mesas llenas de compañía y de amor. Alrededor de esas mesas cuidábamos los vínculos más importantes: la familia, los amigos, las personas que queremos.
Ahí aprendí que cocinar también es honrar. Honrar la tierra y los recursos maravillosos que nos da. Honrar nuestro cuerpo con comida colorida, fresca y deliciosa, hecha con lo más importante: el amor. Y aprender la paciencia de respetar los tiempos que cada alimento necesita para dar lo mejor de sí.
Entonces, ¿a qué llamo cocina consciente?
Para mí, comer conscientemente es relacionarnos de forma natural, sana y real con cada alimento. Desde el momento en que eliges una fruta o una verdura hasta que la compartes, con sabiduría, contigo y con las personas que quieres. Se sostiene en tres cosas:
- Cocinar como acto de amor. Cocinar para alguien, o para ti, es el acto de servicio más honesto, amoroso y sabio que conozco. Darte el tiempo de crear algo que le va a hacer bien a otra persona, solo porque quieres verla bien, es maravilloso.
- Elegir. Elegir productos e ingredientes honestos que no solo cuidan tu salud, también la vida de quienes sostienen esta cadena: los productores que eligen con paciencia las semillas, preparan la tierra, cuidan el crecimiento y recogen lo que llega a tu mesa.
- Respetar los tiempos. Los de la tierra, que nos da cada alimento en su temporada, y los de cada receta, que necesita su calma para dar lo mejor de sí.
Alimentarnos conscientemente va más allá de comer. Comer, comemos todos los días, de maneras distintas, unas más sanas que otras. Pero alimentarnos desde la conciencia y la sabiduría solo sucede cuando te eliges desde el amor.
Así es la cocina consciente en deliO
En deliO esta filosofía se convierte en cosas concretas: ingredientes ecológicos y de temporada, AOVE siempre, verduras protagonistas, horno en lugar de fritos y salsas hechas a mano. Cocino cada semana para personas que quieren comer así aunque no tengan tiempo, con packs semanales o cocinando en su casa, en Sevilla.
Si te apetece empezar a alimentarte así, escríbeme y te cuento cómo.
