Ya hablé de cuánto cuesta "Cocino en tu casa" en el primer post de este blog. Esta vez quiero contarte el resto: qué pasa exactamente cuando reservas el servicio, desde el primer mensaje hasta la nevera llena.
Cuánta antelación necesito
Pido un mínimo de 2 semanas antes de la fecha. No es capricho: necesito ese tiempo para conocerte, entender qué pide tu cuerpo y planificar una compra ecológica que tenga sentido para ti. Trabajo de lunes a jueves.
Cómo es el primer contacto
Empezamos por WhatsApp o una llamada, pero después prefiero vernos en persona o por videollamada — no por formalidad, sino porque me importa conocerte de verdad. En esa conversación necesito saber qué restricciones tienes, qué no comes, qué amas comer, si hay alergias o condiciones específicas, y si prefieres participar en la planificación del menú o delegarla completamente en mí. Con esa información, el domingo cerramos el menú y el lunes ya estoy en tu cocina.
Qué encuentras cuando termino
Dejo todo listo en tuppers en tu nevera, y la cocina queda tan limpia como la encontré. Además te mando por WhatsApp instrucciones claras: cómo calentar cada plato, cuántos días puedes guardarlo (máximo 2, porque no uso conservantes) y algún consejo para aprovecharlo mejor. La idea es que tu nevera se convierta en un refugio, y que tú no tengas que pensar en nada más.
¿Puedo cambiar el menú a mitad de mes?
Durante el mes en curso, no — una vez cerramos el trato, ese es el plan hasta fin de mes. La razón es que mi cocina es estacional: compro ingredientes frescos y locales, y necesito tiempo para organizar bien esa compra. Pero al mes siguiente, ajustamos lo que haga falta sin ningún problema.
¿Y si todavía no confías del todo?
Es totalmente válido. Por eso puedes probar un menú, o dos, antes de comprometerte a nada más. Si no te convence, no hay ninguna obligación. Si te convence, entonces avanzas ya sabiendo exactamente qué esperar.
Con cariño,
Argy
